Sobre nosotros
Iglesia Reformada Pérez Zeledón

HISTORIA

Nace como parte de una misión de la Iglesia Presbiteriana Reformada de Costa Rica, la cual comenzó a mediados de 1984. Misioneros de la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica (CRC) habían iniciado obras en Honduras y Nicaragua, pero aún no había iglesia reformada en Costa Rica. Algunas denominaciones de trasfondo inicial presbiteriano ya habían abandonado sus raíces, y estaban adoptando el pentecostalismo. Además, habían muy pocas iglesias de corte histórico, y casi ninguna denominación confesional. Se vio la necesidad de una obra reformada.

 El pastor de la Iglesia Reformada de Pérez Zeledón es Gidon Kim, misionero coreano que ha estado a cargo de la misión en nuestro cantón. 

Nuestro principal objetivo es darle toda la gloria y honra a Dios, predicando el verdadero evangelio de arrepentimiento, declarando así, a Jesucristo como nuestro único Señor y Salvador. 

GOBIERNO

La IRPZ es gobernada por un orden eclesial presbiteriano, que no permite que la autoridad en la iglesia esté en manos de una sola persona, o pocas personas, sino que sea una autoridad compartida por todos los ancianos y pastores, quienes están bajo la autoridad de su consejo local y del presbiterio. Las decisiones del presbiterio deben seguirse a menos que se demuestre que son contrarias a la Palabra de Dios. Las Iglesias Presbiterianas Reformadas de Costa Rica desean organizar su iglesia con base en principios bíblicos, con buen orden, para la gloria de Dios.

CULTO

La IRPZ sigue en la tradición de las iglesias Reformadas en cuanto a culto. Varios principios rigen para nuestro culto: 

1) La Biblia establece cuáles elementos deben ser incluídos en el culto. No tenemos libertad de hacer cualquier cosa. Esto hace al culto reformado bastante sencillo y ordenado. 

2) Dios recibe la gloria, no el hombre. Evitamos escenas y prácticas que exalten a algún individuo.

3) Dios edifica a su pueblo por los medios de la gracia, que deben ser el enfoque del culto, a saber: la predicación de la Palabra, la administración de los sacramentos, y las oraciones. 

Sólo a Dios Sea la Gloria